¿Por qué empeoró la situación de la democracia en el mundo? | #UNPeriódico

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En 2020 el mundo enfrentó una pandemia paralela a la del COVID-19: la democracia se vio afectada, particularmente por las decisiones tomadas por los Gobiernos durante la emergencia sanitaria. El profesor Juan Gabriel Gómez, del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (Iepri) de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), hace un recorrido histórico y explica cuáles son esos elementos que alteran las democracias.

Según el informe de la Unidad de Inteligencia de The Economist, en 2020 hubo un retroceso de las libertades individuales de los ciudadanos alrededor del mundo; señala además actualmente existen:
– 50 países son democracias plenas, la mayoría en Europa Occidental, Oceanía, Asia (Taiwán y Japón) y América Latina (Uruguay y Costa Rica).
– 42 son democracias defectuosas, como Estados Unidos que en el mandato de Donald Trump ingresó a esta lista, y en los últimos años también lo hizo Colombia.

En estos países existen el régimen presidencialista –que eligen presidente– y el parlamentario, en el que hay un rey, o en su lugar un primer ministro.

La democracia –entendida como un procedimiento de toma de decisiones– se puede ver alterada por la desigualdad, el racismo, los conflictos interétnicos (por ubicación geográfica) que se imponen, el populismo –que promueve una división entre “nosotros y ellos” para lograr un apoyo popular– y la politización de la justicia, que se ve en Venezuela, Hungría, Polonia y Colombia.

Esto último muestra que “cuando no hay separación de poderes, los ciudadanos no tienen una protección imparcial de los derechos”, destaca el académico.

Agrega que “para que un país funcione bajo un régimen democrático lo importante es que haya elecciones, separación de poderes y garantía de los derechos individuales”.

“La vida democrática no se agota en la elección, pues aunque la principal forma de ejercicio de la democracia es el voto, también existen formas de participación, como por ejemplo en debates públicos a través de medios de comunicación y redes sociales; protestas organizadas y la petición de información a las autoridades, entre otros”, concluye el docente.

Por una cultura de paz!